Divagaciones desde nunca jamás

Entradas de Julio 2007

Daughter

Julio 31, 2007 · 1 comentario

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Siempre estaré aquí, siempre velaré.

Por tus carencias, tus inquietudes, tus temores, tus dudas, tus decisiones, tus indecisiones.

Por tus tentaciones y los ladrones de tus sueños.

Por el amor que siempre me tendrás, por la adoración que por otros mostrarás.

Por todo lo que aprendí cuando llegaste.

Categorías: personal

Mesas

Julio 30, 2007 · Dejar un comentario

Llegarán tiempos mejores, dijo el hombre negro mientras sacaba unas monedas de su cartera y las dejaba sobre el mostrador de la destartalada cafetería. Era una de esas caravanas acristaladas que, en medio de la nada, servía de descanso a los viajeros que por aquel olvidado rincón del mundo transitaban.

Quien sabe, contestó desde detrás de la barra aquella en apariencia ruda mujer. Parecía sacada de una de esas películas en las que una mujer tiraba de la responsabilidad de llevar un enorme y poco rentable rancho. Una de esas mujeres cansadas que tantas veces el cine nos mostró. Como si todas las tareas de la casa fueran poco a poco cargadas en su espalda y mermaran, además de sus fuerzas, la belleza que en su juventud seguro la distinguía de las demás muchachas de su calle, de su barrio, de su ciudad. Ella no tiraba de un rancho, ni parecía tener a nadie mas que a si misma bajo su tutela, pero la sensación que trasmitía al viajero que en sus posesiones tomaba café, era la de estar conversando con una diosa caída, caída pero no marchita ya que su sonrisa y aquella mirada voraz, conservaban un encanto que para sí mismas quisieran muchas jovencitas en aquel estado.
No debería conducir de noche, las carreteras son malas, su iluminación es.., no tienen iluminación y a mas de un viajero le han asaltado mas allá de las mesas. Mientras decía esas frases los brazos de la mujer se estiraban y recogían como si quisiera dibujar sobre el cielo cada uno de los peligros que parecía querer anunciar. Bob, que así se llamaba el hombre negro, miró con los ojos muy abiertos a la camarera y por un momento pensó que ella quería que él se quedase y que todo aquello solo era una excusa para no decírselo directamente, pero también pensó que a ella le daba realmente igual si se perdía o no en aquel maldito desierto de piedras, montañas cortadas y cielos oscuros. Cerró la puerta de cristal de la discreta cafetería y no miró atrás. Arrancó su coche y este le alejó de aquel lugar levantando una inmensa polvareda con sus gastados neumáticos.
En la radio sonaban emisoras en español y Bob jugó con la ruleta del dial, pensando en como pudo ser su vida con esa mujer o donde estaría ahora si la hubiera conocido treinta años antes.

Comenzó a nevar, y no todos los días nevaba en Sonora.

La foto de wolfgang

Categorías: personal · relatos

Desde Valencia

Julio 29, 2007 · Dejar un comentario

Noticias desde la campus party

Categorías: actualidad · geeks

Extra grande

Julio 28, 2007 · 1 comentario

He leído que inicialmente esta imagen pertenecía a la publicidad de una cadena de comida rápida. Los publicistas de durex que últimamente nos sorprenden con sus creaciones, la aprovecharon para una de sus últimas campañas.

Visto en historias del día a día. 

Categorías: publicidad

motivación

Julio 27, 2007 · 2 comentarios

¿Necesitan un empujón?

Categorías: cine · cortometrajes

Aquel día

Julio 26, 2007 · 1 comentario

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Presentí algo en cuanto puse el primer pie en el suelo aquella mañana. No me molestaba aquel gusanillo en la tripa, ya casi me había acostumbrado a él desde que vivía en esta maldita gran ciudad. Las prisas, los empujones, las malas caras, me hacían estar alerta casi todo el tiempo. El caso es que no hice demasiado caso a aquel cosquilleo, intenté calmarme. Con lentitud, volqué una gota de leche en la taza cargada de café y lo bebí tranquila, a pequeños sorbos. Mientras, pensaba que tanto café no sería bueno para mis nervios ni para mi estomago en ayunas.

Salí del portal, me obligué a pasear despacio, respirando grandes bocanadas del contaminado aire del contaminado paseo que me llevó a la primera etapa de mi destino.

Una vez allí, bullicio, gente, carreras, estrechas escaleras. Mi maldita y siempre acertada intuición matutina una vez mas se rió de mí. No podía aguantar aquellos ardores. Busqué elevando mi vista entre el tumulto y al fondo vi el cartelito que señalizaba el WC. En mi bolso, entre pintalabios, agenda, monedero y espejo, hallé un malogrado paquete de plástico transparente con uno o dos arrugados pañuelos de papel. -Si no es el peor día de mi vida con esto tendré bastante. Si lo es, volveré a casa, me dije empujando aquella puerta.
Estaba allí subida con los pies en aquella infecta taza haciendo malabares sobre los tacones e intentando guardar el equilibrio con mi mano derecha apoyada en la pared, cuando escuché el ruido.
Enorme, seco , vacío. Luego gritos, carreras mas rápidas y alocadas que las habituales. Me pareció escuchar llantos. Me pareció escuchar oraciones. Me pareció escuchar el ruido de cientos de burbujas de plástico abandonando su envoltorio.
Deje caer mis piernas y me senté en el retrete. Algo me decía que lo que allí pasaba era mas importante que las posibles mierdas que mis partes pudieran coger en aquel sucio lugar. Estuve mas de veintidos horas allí. Inmóvil. Pensaba, que pasaría si salía y encontraba el infierno. Pensaba como aquel maldito café me había llevado a aquel sitio. Pensaba en miles de desconocidos riéndose de mi cuando yo asustada abandonara aquellos dos metros cuadrados (Imaginé que Iturriaga me entregaba flores). Pensaba en Ed Harris observándome y moviendo cámaras con su batuta. Pensaba en el presentimiento de la mañana mientras recordaba mi pie apoyar en la alfombra. Pensaba en aquel domingo, en lo que aquello supondría y si supondría algo.
Escribí frases con mi pintalabios rojo en aquellas paredes. Frases como – “Nadie leerá esto nunca”- y la borraba con la manga de mi blusa. Frases como -”esto no me puede estar pasando”- o -”tienes que despertar, tienes que salir de aquí” – o – “si sales sin mirar al suelo no pasara nada”.
En aquel tiempo, escuché sirenas. Escuché desplomes. Escuché, como hombres convertidos en semidioses con sus pesados uniformes ignífugos, lloraban al quitarse el casco, y pude ver, por la ranura que la puerta de mi cubículo entreabría al recibidor de aquel servicio, como aquellas lágrimas dibujaban surcos en el hollín de sus caras. Seguí parada, doce, trece, quince horas. Deje de respirar cada vez que alguien entró en aquel servicio como si yo fuera la causante de tanto mal. Como si la vergüenza de estar viva por aquel inoportuno café de la mañana no me fuera a abandonar jamás.
Nunca volví a Atocha.

Teresa.

Categorías: relatos

Singer

Julio 25, 2007 · Dejar un comentario

El director de sospechosos habituales estrena el próximo 8 de agosto Rubicon (valkyrie), reuniéndose de nuevo con el guionista de la cinta cuyo principio les he enlazado. Espero que esta película me agrade tanto como la mayoría de las que este hombre ha dirigido hasta ahora. Respecto a en las que está trabajando, no se pierdan la lista.

Categorías: actualidad · cine

hurts

Julio 24, 2007 · 3 comentarios

Salió el sol. Y entendí que aquel día no sería como otro cualquiera. La luz entraba amarilla e iluminaba la pared entre los flecos de las viejas cortinas que vestían la carcomida madera de los ventanales de lo que una vez fue su hogar.
Decidí salir y desayunar en la calle. Era el tercer día que deseaba lo mismo. No había cumplido aun mi deseo, un generoso temor me impidió cada una de las dos veces anteriores, vestirme y lanzarme a la conquista de una lluviosa ciudad. Pero el sol de aquella mañana desvaneció mis temores.
Al bajar, paré en el tercer piso, conté diez mientras mis piernas imaginaban avanzar por los escalones de madera. Segundo, sudé. Respiré hondo en el primero. En el momento que mis pies salieron del portal, cubrí mis ojos con las oscuras gafas de sol que tantas veces solo cubrieron las mentiras de mis ojos y que hoy convertían este luminoso día en hermano de las jornadas anteriores.
Era la tercera mañana desde el tercer aniversario y la manera en que la fecha me había afectado no me permitía razonar con lucidez. Él se había ido una mañana. Hacia ya tres años, o treinta y seis meses, o ciento sesenta y dos semanas, o mil noventa y cinco días, que había hablado de lealtad. Habló de sueños, habló de excusas, de direcciones divergentes, del camino recorrido. De la poderosa duda que asaltaba nuestras cabezas. Aquel día (hacía ya tres años) habló y escribió, pero sobre todo habló de cientos, de miles de cosas.
Hoy en el tercer día después del tercer año, yo me pregunto , por qué no habló de ella.

Categorías: personal · relatos

Memoria selectiva

Julio 22, 2007 · 11 comentarios

Hoy domingo me encontraba sentado bajo la brisa que por la ventana entra en mi cubículo, cuando he visto este vídeo que enlazo.

¿En que año estuvo esta mujer en la fiesta de fin de año de TVE? Le he dado vueltas y no lo he recordado (de memoria). No tengo mas referencias de aquella fiesta. No se quien estuvo ademas de esta señorita y seguro que fueron grandes nombres de la música de aquel momento, ya que TVE apostaba por aquellos “tremendos” programas.

Entonces he pensado: Igual es que esta mujer, tenía algo que nos impedía ver lo que a su alrededor aparecía en pantalla.

He intentado recordar de que va el vídeo o que mas cosas salen en él, objetos, personas, algún instrumento musical; pero nada, no puedo.

¿Me pasa solo a mí?

Categorías: música · televisión

El vuelo de Piqué

Julio 21, 2007 · 2 comentarios

Como sabes, he seguido trabajando, en circunstancias nada fáciles y en el seno de un partido en el que no faltan mezquindades y miserias(que debo decir que se compensan, más que de sobra, con gente admirable por la que siento un enorme respeto y reconocimiento y que me ha ayudado a mantener las ganas y la ilusión)

“Pequeño párrafo del comunicado con el que Piqué anunciaba a Rajoy su dimisión”.

Parece que al fin se abren primeros indicios de normalidad política en el seno del partido mas votado del País. No dudo en ningún momento en que es el mas votado, y lo es, por la peculiar situación que aúna bajo un mismo proyecto y bajo unos mismos colores, banderas e himno a gente tan alejada en objetivos políticos y sociales como Celia Villalobos, Herrero de Miñón o los responsables de las mencionadas miserias y mezquindades de las que hablaba el señor Piqué, Acebes y Zaplana.

Categorías: actualidad · opinión · política