Lo siento. Sé que no vale con decirlo pero lo siento. Sé que no vale decirlo mil veces y volver a cagarla, pero lo siento. No sé que es lo que tengo, no sé que es lo que me pasa. Te quiero, Quiero vivir contigo, por todo lo que me das, y me has dado durante nuestra vida juntos, pero no puedo evitar caer en la tentación del juego. No puedo. Me provoca una sensación que no logro contener y que me hace equivocarme y llenarlo todo de mentiras. Una sensación que me hace estar vivo aún acercándome a una vida sin ti.
Entiendo que no me perdones, no puede ser fácil perdonar a alguien que te está jodiendo continuamente. No puede ser fácil, seguramente no pueda ser, simplemente, perdonar a alguien que te hace daño y en quien ya no puedes confiar. No puedo pedirte ahora y aquí que me perdones, no puedo hacerlo porque no puedo demostrarte que tengo voluntad de cambiar, que tengo ganas de no ser como soy en estos momentos, que quiero ser aquel que siempre estuvo a tu lado y a quien creías conocer a la perfección.
Uno de estos días te demostraré que puedes creer en mí, que las mentiras han terminado y ese día podré pedirte perdón.
