Archivo mensual: febrero 2014

This land is your land

Ayer, sin duda, fue un gran día para la democracia.

El gran ojo que nos vigila y vela por nosotros alertó a nuestra justicia de los peligros que nos acechan y un juzgado castigó y dictó sentencia sobre la abominable joven que vertía declaraciones inaceptables en la red, tratando como héroes a los que solo fueron forajidos y asesinos  de una banda armada de las que camparon a sus anchas por nuestro estado. No solo los idolatraba y hacía apología de sus actos, además pedía que alguien, a la manera en que actuaban aquellos asesinos, atentara sobre algunos de los dirigentes que democráticamente han sido elegidos por todos nosotros.

Me siento más protegido siento que por fin un juez valiente ha tomado cartas en el asunto y esto será solo el principio.

Siento que ya no volveré a ver banderas preconstitucionales adornadas con el pollito en campos de futbol, reuniones a favor de la familia o actos a mediados de noviembre. Esas banderas en si mismas son apología de la mayor lacra asesina que el siglo XX aguantó en toda Europa, el fascismo.

Siento que el señor del famoso bar del desfiladero de Despeñaperros tendrá que quitar de sus paredes, por miedo a nuestra justicia,  las banderas con águilas y las botellas con la cara del joven caudillo fascista, responsable de tantas muertes como la banda de asesinos a la que la insensata joven jaleaba, o alguno más. Tendrá que quitar las fotos de Hendaya en la que se ve a dos monstruos, asesinos de miles y miles de personas,  y tendrá que asegurarse que nadie entra en su bar portando esvásticas en su brazo derecho o cantando antiguos himnos que recuerdan y elogian los desmanes sangrientos de un régimen tan cruel y salvaje como los miembros de las bandas de asesinos que nacieron durante los últimos años de el mismo.

Me siento protegido ya que la próxima vez que un policía con una banderita amarilla y roja (casi tapada por un pajarito más feo que el de twitter) en la pulsera de su reloj me apalee en una manifestación, podré anotar el numero de su placa enviárselo por correo electrónico a este juez tan atento a las redes sociales  y seguramente el agente sea inhabilitado por unos nueve años para trabajar en las administraciones públicas, siempre que no reincida.

Me siento tranquilo y reconciliado con mi país. Sé que en los actos que se preparan en los próximos días en muchas iglesias de su geografía para hablar de la figura de Don Blas Piñar no se permitirán símbolos fascistas, no se podrá hacer apología de ningún terrorismo, ni si quiera apología del “Estado terrorista” que este “Estado” fue durante cuarenta años. Estoy seguro que todas las fuerzas que velan por nosotros estarán pendiente de ellos como lo han estado de la insensata joven y que entre todos nos defenderán de las grandes amenazas por las que los ciudadanos y ejemplares políticos como nuestro ministro de justicia tantas noches en vela hemos pasado.

Hoy como Guthrie, Seeger o Springsteen puedo decir “Esta tierra es su tierra”

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