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Vida o muerte en México (José Tomás)

Si fuera torero, supongo que querría morir en México.

Esperemos.

Neutral

Supongo que la acepción de neutral tiene otro significado cuando se habla de Suiza.

En ese caso neutral significa, país que se enriquece de manera sistemática con la miserias de los países que la rodean. Bueno esto, hasta la primera mitad del siglo XX, ahora también con los que están a miles de kilómetros. Significa mirar para otro lado y guardar en cajas seguras el expolio que a las  familias judías los nazis hicieron. Significa ganar dinero con los ahorros de aquellos a los que hicieron jabón en campos de concentración. Significa aprovecharse del dinero del narcotráfico mundial para seguir cultivando su imagen de país limpito de gente educada que habla bajito. Significa que como no se sabe de donde sale el dinero de los clientes protegidos ( y anónimos), no se puede pensar que son malhechores y denunciar sus anónimas fortunas. Significa la puta hipocresía del hipotético estado de bienestar.

Neutral significa denunciar al pobre pescador de la canción de krahe, por no querer vivir como los demas.

Neutral, desde esta semana, significa también detener a un señor por presuntamente violar a una menor (se dice que el delito real fue sodomizarla en un estado donde la sodomía era delito) hace treinta años y entregárselo o pretender hacerlo, a la “justicia” de los States para que allí sea juzgado con todos los derechos constitucionales que ese enorme país le otorgará (Sobre derechos constitucionales de los States puede buscarse Guantánamo en cualquier buscador).

Desde aquí mi apoyo a un genio. Por poco que valga

La fuerza del no

Estos días de calor asistíamos espeluznados a las correrías sexuales del líder italiano. Parecíamos trasladados a momentos históricos como los narrados en la serie Roma y seguíamos cada uno de los capítulos que la desidia informativa del verano nos entregaba poco a poco. Solo la sucesión de monstruosos acontecimientos relacionados con niñas, niñatos y crímenes, nos devolvió la vista a nuestra casa. Estas noticias han puesto, en nuestros puestos de trabajo, bares y terrazas de playa, como si se tratara de un referéndum (que más quisiesen algunos interesados medios que así fuera), la siguiente polémica pregunta: ¿Se debe cambiar la ley y conseguir con ello rebajar la edad penal de los ciudadanos de este país?

He comentado ya en alguna ocasión mi opinión sobre la sociedad en la que vivimos. Somos, los españoles, unos chaqueteros. Lo hemos sido históricamente. Si solo cogemos como ejemplo los últimos 100 años de historia, hemos jaleado ilusionados todo tipo de formas de gobierno (repúblicas monarquías y dictaduras) y a todo tipo de lideres de muy distintas tendencias ideológicas. Dame pan y llámame tonto.

Somos incapaces de ver la pelusa en nuestro propio ombligo, y en caso de verla, estaríamos tan ocupados buscando al culpable de que esta habitara allí, que nunca alcanzaríamos a quitárnosla. La pelusa crecería hasta obturar nuestra primera cicatriz, pero seguiríamos buscando al culpable. De manera que, lo único de lo que hablaremos en estos días, quizás meses, depende del rédito político que determinados grupos puedan sacar de esto, será sobre si se ha de meter en la cárcel o no, a los niños malos. Nadie se preguntará de una manera seria y ordenada: ¿Que coño hacían los padres de los niños malos mientras estos crecían?

Los adolescentes protagonistas de estas noticias, y porque no, también de este post, son unos malcriados hijos del “Si”. Son la generación del “Dáselo”, del “Cómpraselo”, del “Dile que sí para que se calle”. Jamas en su vida les han dicho NO, y es por esto, por lo que no entienden el significado del No. Sus padres no tienen tiempo, trabajan mucho, no se han dado cuenta, no podían imaginárselo. Y unos cojones. Sus padres son unos irresponsables culpables de crear monstruos. Son esos padres que no tienen tiempo ni ganas de discutir o aguantar los berrinches de sus cachorros, pero van a los colegios a advertir, o amenazar a los profesores, para que estos no les lleven la contraría a sus pequeños. Son esos padres que no tienen tiempo de hacer los deberes de matemáticas con los niños pero tienen un abono de fútbol o no se pierden una puta carrera de formula uno. Son esos padres que aceptan con tranquilidad que sus hijos de siete años, sin ninguna minusvalía psíquica aparente, repitan curso porque ellos no tienen tiempo de atenderles o porque si tienen que repetir pues que repitan.

Escuchaba el otro día al Ex defensor del menor decir que, es necesario hacer entender a los niños que si una niña dice no, es no. Lo que hay que hacer entender a los padres es que hay que hacer entender a los niños el significado de la palabra “NO”, la pronuncie una niña, un educador, un policía, un amigo de la pandilla o por supuesto, los padres.

El día que dejemos de discutir sobre si meter o no meter en la cárcel a la gente, sucumbiendo a la vertiginosa corriente que los pensamientos fascistas y amigos de la pena de muerte colocan en nuestros telediarios y boletines de radio, y empecemos a pensar seriamente en decir “No” cuando hay que decir “No”, creceremos como sociedad.

No entiendo lo que dice el enano alemán en el discurso que les dejo, pero determinadas intervenciones de políticos, presidentes de las Faes y periodistas de este país me recuerdan demasiado a lo que imagino que debe decir.

La foto: Natural born killers

Monstruos INC

Por varios motivos en los últimos días he podido ver esta obra maestra del cine de animación unas cuantas veces (temo que me tocará verla unas 300 veces más en los próximos tres años). Afortunadamente y como han leído, considero esta a la altura de ciudadano Kane. Si la película de Welles es a menudo considerada la mejor película de la historia, yo considero a Monstruos INC (S.A) la mejor película de animación que jamás se ha realizado.

En ella se introducen de manera que puedan ser entendidos por su público objetivo, conceptos como la amistad, confianza, igualdad, traición o avaricia. Se les hace partícipes de problemas socio económicos como la posibilidad de una crisis energética. En inicio se combate esta crisis a costa del sufrimiento de los mas débiles (¿les suena?) y se acaba resolviendo con una solución tan didáctica y poco común como la colaboración con los distintos.

Si visualmente la película es atractiva para los pequeños, los recursos estructurales y su complejo y sólido guión, son los que consiguen que los mayores no puedan levantarse de la butaca si han empezado a verla.

La idea sobre la que se estructura el argumento de la historia, la posibilidad de que todos las puertas de los armarios de las habitaciones de todos los niños del planeta, se comuniquen entre si, a través de otro mundo en el que viven monstruos, es fascinante. Pero la posibilidad de que esos monstruos tengan todo un imperio energético construido alrededor de esto, es genial. Los hangares de Monstruos INC  son estéticamente impresionantes. Las cintas transportadoras y la logística creada para poder gestionar el uso del oto lado de las puertas a voluntad, es uno de los mayores atractivos de la cinta, otorgándonos escenas de acción que poco tienen que envidiar a algunas películas de ese género.

Las conversaciones son inteligentes, y eso es de agradecer en un producto para niños cargado a diario de series demenciales en las programaciones de incluso cadenas supuestamente especializadas, como Disney Channel o Clan tv.

En una secuencia Mike piensa en voz alta una manera para deshacerse de la pequeña que han encontrado casualmente:

-¿Un globo?, demasiado caro. ¿Un tirachinas gigante?, demasiado llamativo. ¿Un caballo de madera?, demasiado Griego.

Como colofón a una película excepcional, los creadores de la misma trabajaron en unas tomas falsas cargadas de originalidad y nos regalaron un pequeño musical del que en un momento de la historia se habla.

Las tomas falsas son las que enlazo arriba, el musical les recomiendo que lo vean despues de disfrutar de la obra integra. No les defraudará.

Corrientes

Hace tiempo que quería escribir sobre este tema, pero el final de la serie emitida durante las pasadas semanas en A3 “La chica de ayer”, terminó por convencerme. En la serie, copy paste de la británica Life on Mars , se narra la aventura de un policía, Samuel Santos, que después de un accidente despierta en los años 70. Su prioridad en esta historia será, además de volver a su tiempo, la de conseguir saber porque su padre se fue cuando él era un niño e intentar evitar que esto ocurra.

Es esta idea la que me gustaría tratar con ustedes, ya que hay dos corrientes claramente definidas acerca de lo que pasaría si pudiéramos viajar al pasado.

La primera sería la que adoptaron los creadores de la saga regreso al futuro. Zemeckis y los suyos, pensaban que cualquier cosa que cambiásemos en el pasado, crearía un presente (futuro, para aquellos que vivían en el pasado) distinto al que conocimos, ya que dos distintos pasados (presentes del viajero temporal) avanzarían divergentes y jamas se encontrarían. Así, Marty McFly se pasa la mayor parte de la trilogía, huyendo de enfrentamientos y actos que pudieran modificar nada, o intentando arreglar aquellos que ya se han producido, ya que los mismos podrían tener consecuencias imprevisibles para el mundo que conoció, incluyendo su propia vida.

La segunda corriente, es la que se acepta en “la chica de ayer” y muy posiblemente (lo sabremos en la sexta temporada), en “Lost”. Da igual lo que hagas en el pasado en el caso de que viajes allí, ya que, cualquier cosa que hayas conocido en el presente, será consecuencia directa de tu viaje al pasado y de los cambios o relaciones que allí hayas establecido, aún y cuando el viaje al pasado no se haya realizado todavía. Así Samuel Santos, no podría cambiar nada en su circunstancial presente, ya que todo lo que ocurrió e incluso sus recuerdos de niño fueron directamente causados por su viaje al pasado 30 años después.

Mi opinión al respecto es más cercana a la segunda teoría que a la primera, pero me temo que no tendré ocasión de conocer la verdad sobre este tema.

La foto

Subastas, tenis, tetas y Piqueras


La crisis y el exceso de información de la misma, provoca desinterés en los tele espectadores de manera que los telediarios han de llenarse cada día de cualquier cosa.
Recuerdo la hora del informativo telediario como un momento casi sagrado de mi infancia. Salían esos señores serios a dar las noticias y a contarnos lo que realmente importaba de lo sucedido en el mundo. Tal vez no fueran tan serios, ni tan importante lo que contaban, pero yo lo recuerdo así. Los niños de ahora, tal vez, cuando crezcan, no acabaran de distinguir entre la importancia de un informativo y el Diario de Patricia, ( o Sandra o como se llame). Las audiencias, shares y todos esos métodos de control que determinan si algo es visto o no, y por tanto, si es bueno o no (para los gerentes de las cadenas), han obligado a que incluso los telediarios se llenen de curiosidades y expertos en ellas como el maestro Pedro Piqueras. Ese hombre que llevó a su plató veinte lingotes de oro similares a los que Pinochet tenía no sé donde. Pedazo de noticia.

Bajo este prisma en esta semanas hemos sido informados de algo horrible que ha generado todo tipo de opiniones y que incluso me hizo esperar una o varias preguntas en el debate del estado de la nación por parte de la oposición al gobierno. Rajoy tuvo la ocasión de golpear a Zapatero con algo que sin duda hubiera hecho mucho daño al actual presidente, pero Rajoy no se entera.
El escabroso tema es el de las fiestas en las discotecas. Fiestas en las que se incita a las mujeres (niñas) a dejarse subastar libremente. No tengo claro si lo peor de esto es que lo hagan por billetes del monopoli o que no lo hagan ante las cámaras de: Hombres mujeres y viceversa o Elígeme. No acabo de encontrar la diferencia. En la fiesta discotequera, se enriquece un empresario pequeño que regenta un local de ocio de un pueblo, mientras en los programas de televisión se enriquecen los mismos que dirigen los contenidos de los informativos y pagan entre a otros a Piqueras. Recuerdo los gritos al aire con aquel caso en el que una discoteca regalaba una operación de aumento de pechos entre sus asistentas. Es una inmoralidad, es un ataque a la dignidad de la mujer, se decía desde muchos sectores de la política y bastantes tertulianos en radio y Tv. Todavía no he visto revindicar a ninguno de ellos que pongan chicas gorditas o feitas, o incluso, que el casting para trabajar como recogepelotas del masters tenis (por poner un ejemplo) sea una prueba cultural, que dignifique la figura de la mujer y que predique el ejemplo entre nuestros jóvenes. Al fin y al cabo con el dinero que les pagan en el masters a las seudomodelos, muchas de ellas acabarán poniéndose tetas, de manera que no veo el problema en las discotecas, sino en la doble moral e hipocresía que pulula a su libre albedrío alrededor de nosotros.
Creo que son los padres los que han de educar en principios y valores a sus hijos. Como ciudadano, no tengo un problema si mis hijas, siendo menores, van a una discoteca en la que rifan unas tetas, tengo un problema si les toca la papeleta y realmente quieren ponérselas. Mi problema es, que tal vez he dejado que no aprendan a pensar, que tal vez he pasado demasiado tiempo delante de la tele, o trabajando, como para ocuparme de hablar con ellas sobre algunas cosas que son importantes y que yo he pasado por alto. El problema no es un empresario que solo mira por su dinero (la palabra empresario en si mismo hace que la anterior frase sea redundante), el problema es una sociedad que espera que otros resuelvan sus problemas domésticos, y entre esos problemas está la educación.

La foto de anam1973

Su decisión

Este fin de semana las calles de Madrid volverán a ser escenario de protestas. Yo creo que desde el mayo francés ninguna capital había albergado tanta actividad social como el Madrid de estos tiempos.

En esta ocasión grupos Pro-vida han decidido, por iniciativa propia y “desmarcándose” de corrientes políticas o ideológicas (según sus representantes), salir a la calle para protestar por lo que consideran un mal de nuestra sociedad. El aborto.

Ayer escuché a un señor, que viajará a la capital con su familia a esta marcha, decir, que este es el momento de protestar ya que los gobiernos de izquierdas son mas abiertos a escuchar a la ciudadanía y que si no lo hicieron en tiempos de Aznar es por que estaban seguros de que sus movilizaciones caerían en saco roto. ¿Ustedes lo creen?. Yo tampoco.

Desde hace casi dos décadas, en nuestro país, a través de sus representantes, se dictaron leyes que regulaban una necesidad social de ciertas personas. La posibilidad de abortar sin ser criminalizados en caso de cumplirse ciertos supuestos. Parece que estupideces entonces discutidas como por ejemplo, que si las mujeres no fueran discriminadas en sus trabajos por tener hijos, que si tuvieran igualdad de condiciones o que si se las ayudara a mantener a las criaturas nacidas no decidirían abortar,  habían quedado atrás con la aprobación de aquellas leyes. Hoy se vuelve a la carga con las mismas estupideces. Quiero aclarar que cualquiera de los tres ejemplos que he puesto deberían ser ya derechos fundamentales de la mujer y que lo que considero estúpido es mezclarlo en un debate como el del aborto como pretexto para tapar el trasfondo del asunto.

El derecho al Aborto tiene que ver con la libertad de elección de la mujer. Si una mujer decide no seguir adelante con su embarazo y lo decide dentro de los supuestos legales, nadie debería decir nada al respecto. Si alguien se manifiesta en contra de esa libertad, se está manifestando contra los tres pilares de la revolución francesa y por ello contra las normas básicas que rigen la ética social de la mayoría de los que llamamos países civilizados. Libertad, igualdad, fraternidad. Si me manifiesto contra el aborto, me manifiesto contra cada uno de estos tres principios.

Lo hacen ahora, ya que el gobierno les escuchará.

Mi opinión es que lo hacen ahora que el vaticano les envía sus consignas en cada homilía dominical. Mi opinión es que lo hacen ahora, que  muchos políticos  se oponen a los cambios en la legislación que regulará, los casos en los que las mujeres tendrán la libertad de hacer uso de esta posibilidad. Cambios que impedirían, por ejemplo, que mujeres  que desgraciadamente tienen complicaciones médicas en las semanas críticas de su embarazo tengan que permanecer durante dos o tres semanas esperando a que su bebe muera en su interior, para que de esa manera no sea un delito sacarlo. Cambios que harán que la mujer sea libre de decidir. Cambios que en definitiva nos convertirán una sociedad mas libre.

Espero que la manifestación “Pro-vida” transcurra en un agradable ambiente lúdico festivo entre pancartas con linces, vídeos gore y sotanas con rosarios. Espero también , por la credibilidad del concepto mismo de la marcha, que a muchos de los individuos que participaron en una de las últimas marchas de Madrid, y que seguro acudirán a esta, no se les escapen las exigencias de pena de muerte que coreaban en aquella.

La foto